Neuromodulación percutánea ecoguiada: definición y conceptos básicos

La neuromodulación percutánea ecoguiada es una de las técnicas con mayor evolución y que más se está utilizando en fisioterapia invasiva. En este post te contamos los aspectos básicos de su definición, sus objetivos y los principales parámetros a tener en cuenta para su aplicación.

Los doctores Francisco Minaya y Fermín Valera definen a la neuromodulación percutánea ecoguiada como “la estimulación eléctrica a través de una aguja con guía ecográfica de un nervio periférico en algún punto de su trayecto o de un músculo en un punto motor con un objetivo terapéutico”. La aplicación se realiza a través de la estimulación con una aguja de punción asociada a una corriente eléctrica de baja o media frecuencia, con la que se pretende conseguir una respuesta sensitiva y/o motora al estimular el nervio periférico y lograr una respuesta motora al estimular el punto motor.

Aunque los mecanismos de acción de la neuromodulación no se conocen de forma precisa, sí están muy claros los objetivos principales por los que actualmente se utiliza esta técnica:

  • Disminuir el dolor.
  • Restablecer la función del sistema nervioso a nivel periférico, central, somático, autonómico, sensorial, motor, vascular, glandular y visceral.
  • Mejorar la función neuromuscular, los patrones de reclutamiento muscular y el control motor.

La neuromodulación percutánea es una técnica compleja, porque el profesional debe personalizar un conjunto de parámetros – intensidad, frecuencia, tiempos de aplicación – para conseguir el mejor estímulo en el nervio y en el punto motor. De todos ellos, la frecuencia es el parámetro más importante y que ofrece más opciones de aplicación.

Como la literatura científica sobre el tema sigue siendo insuficiente y en ocasiones controvertida, Minaya y Valera han desarrollado un protocolo de aplicación propio basado en su experiencia clínica y en las evidencias existentes. Esa metodología se basa en la estimulación del punto motor con una corriente a baja frecuencia (10 Hz) buscando la respuesta sensitiva (parestesias) y/o motora. La clave para el éxito del tratamiento es despertar los síntomas motivo de consulta del paciente, con un tiempo de aplicación de 1-1,5 min, suficiente para normalizar la respuesta motora o para disminuir o eliminar la respuesta dolorosa del paciente.

Procedimiento ecoguiado por seguridad y eficacia

La imagen ecográfica de la zona a tratar es fundamental, tanto para el estudio del tejido diana previo a la aplicación de la aguja como para asegurar la seguridad y efectividad de la propia aplicación ecoguiada de la neuromodulación percutánea. 

Uno de los principales factores que determina la eficacia de la neuromodulación percutánea es la colocación de la punta de la aguja cerca del nervio diana o del tejido conectivo de alrededor, o en el punto motor que logre la respuesta muscular de forma efectiva. Como señalan Minaya y Valera, “la realización del procedimiento de forma ecoguiada va a permitir una mejor localización del nervio y del músculo, y una estimulación selectiva de los diferentes fascículos nerviosos logrando así la respuesta más adecuada (parestesia o respuesta motora) a los síntomas del paciente”. 

 

Fuente

Valera, Fermín y Minaya, Francisco (2017): Fisioterapia Invasiva (2ª edición). Editado por Elsevier. Capítulo 10.2.1: Neuromodulación percutánea ecoguiada.