Electrólisis percutánea musculoesquelética: conceptos básicos

Es una de las técnicas de fisioterapia invasiva más utilizada, que consiste en la aplicación ecoguiada de una corriente galvánica a través de una aguja de punción para producir un efecto analgésico y/o reparador del tejido blando musculoesquelético.

La electrolisis percutánea constituye una modalidad de aplicación de electroterapia a través de un procedimiento mínimamente invasivo. Se utiliza para el tratamiento y curación de las lesiones crónicas de tejidos blandos del sistema musculoesquelético -tendón, músculo, ligamento, fascia, cápsula, nervio, periostio o menisco-, cuando no responden a los tratamientos convencionales y no se curan de forma espontánea en un período de tiempo predecible como sucede con las lesiones agudas.

El propio concepto de “electrólisis percutánea” se compone de dos elementos: 

  • Electrólisis, que refiere al proceso por el cual el agua (H2O) y el cloruro sódico (NaCl) que se encuentran en los tejidos de nuestro organismo se descomponen en sus elementos químicos constitutivos como consecuencia del paso de un flujo de corriente eléctrica continua (galvánica), para reagruparse luego en sustancias completamente nuevas.
  • Percutánea, que hace referencia a que la corriente eléctrica se aplica a través de la piel, con una aguja de punción que actúa como electrodo activo. Para la aplicación de la corriente galvánica se utiliza un equipo o dispositivo con certificado sanitario, como el Physio Invasiva o el Endomed 182E.

A partir de esos elementos, Valera y Minaya definen a la electrolisis percutánea musculoesquelética como “una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación (ecoguiada) de una corriente galvánica a través de una aguja de punción que produce en el tejido blando musculoesquelético un efecto analgésico y un proceso inflamatorio local que permite la fagocitosis y la reparación del tejido afectado”.

La respuesta inflamatoria inducida depende de la intensidad de la corriente galvánica aplicada sobre el tejido musculoesquelético. Las modalidades de aplicación de baja intensidad tienen un efecto analgésico, mientras que para lograr un efecto reparador del tejido es necesario una aplicación a mayor intensidad que provoque un mayor proceso inflamatorio local.

La electrólisis percutánea debe realizarse siempre de forma ecoguiada, para garantizar la seguridad y eficacia de la aplicación. 

Fuente
Valera, Fermín y Minaya, Francisco (2017): Fisioterapia Invasiva (2ª edición). Editado por Elsevier. Capítulo 16.1: Fundamentos y principios de la electrólisis percutánea musculoesquelética.