Medidas de seguridad en fisioterapia invasiva

Las técnicas de fisioterapia invasiva suelen ser procedimientos seguros, que presentan pocas contraindicaciones y complicaciones si son aplicados por fisioterapeutas que hayan recibido formación específica. En este post te contamos las medidas básicas de seguridad e higiene a seguir en la aplicación de estas técnicas.

La mayoría de los riesgos potenciales de los tratamientos de fisioterapia invasiva están asociados con la técnica de punción, por lo que es necesario conocer y aplicar de forma sistemática un conjunto de medidas preventivas.

Entorno de trabajo limpio

La sala de tratamiento debe estar siempre limpia y bien desinfectada y disponer de una zona especial de trabajo; por ejemplo, una mesa o carro para colocar el material estéril. También debe disponer de un contenedor de residuos cortantes y punzantes, para eliminar las agujas. Los cubrecamillas desechables deben ser cambiados con cada nuevo paciente

Higiene de manos del profesional

Una correcta higiene de las manos es la intervención más importante para la prevención de la transmisión de infecciones por bacterias, virus, hongos, protozoos y priones. Los profesionales deben lavarse las manos siempre antes y después de los procedimientos invasivos: en caso de que las manos estén visiblemente sucias, se recomienda hacerlo con agua y jabón; si las manos no presentan suciedad visible, se recomienda utilizar un gel antiséptico de base alcohólica. Tras el lavado, las manos deben secarse de forma cuidadosa con toallas de papel individual.

Utilización de guantes

Se recomienda la utilización de los guantes desechables de un solo uso durante la aplicación de técnicas invasivas. Su uso adecuado reduce el riesgo de contaminación del profesional con la sangre del paciente y, al mismo tiempo, minimiza el riesgo de diseminación de gérmenes del profesional al paciente y viceversa (infección cruzada).

Preparación de los lugares de aplicación de las agujas

La correcta higiene del área de la piel donde se realiza la punción es fundamental para evitar la transmisión de microorganismos patógenos. Los lugares de aplicación de las agujas deben estar limpios y sin cortes, heridas o infecciones. Para asegurarse de que la piel está limpia y libre de aceites, cremas y lociones, debe limpiarse la zona de aplicación con un gel antiséptico para piel sana que tenga una base alcohólica y/o clorhexidina.

Técnica aséptica

Los dedos del profesional no deben tocar nunca el cuerpo de las agujas. El uso de guantes desechables por parte del profesional facilita la manipulación de las agujas sin contaminación. Se recomienda el uso de envases individuales de agujas, ya que los envases múltiples aumentan los riesgos de tocar el cuerpo de las mismas.

Al retirar la aguja de la piel, es recomendable presionar el punto de inserción con un algodón o gasa estéril, para evitar que la superficie cutánea abierta del paciente entre en contacto con posibles patógenos y, al mismo tiempo, proteger al profesional de la exposición al cuerpo de la aguja utilizada y a los fluidos corporales del paciente.

Manipulación y eliminación cuidadosa de las agujas utilizadas

Se recomienda realizar una punción única con cada aguja, evitando su uso de forma repetida en varios puntos. Las agujas y tubos guía estériles utilizados deben ser desechables y eliminarse inmediatamente después de su uso, depositándolos en un recipiente especial.

Limpieza y desinfección de la sonda ecográfica

Se debe limpiar y desinfectar la sonda antes de su uso y entre cada paciente. Después de cada examen, la sonda ecográfica debe quedar completamente libre del gel de ultrasonido o cualquier otra suciedad visible. Para su limpieza y secado, se recomienda utilizar un paño o papel suave, seco y limpio. 

En los procedimientos ecoguiados es recomendable cubrir la sonda con un protector (cubresonda), para evitar la contaminación de la misma y la transmisión de patógenos en caso de sangrado.

FUENTE:
Valera, Fermín y Minaya, Francisco (2017): Fisioterapia Invasiva (2ª edición). Editado por Elsevier. Capítulo 1.3. Medidas de seguridad.